¿Con ahorros o con deudas?

¿Querés comprar algo que cuesta mucha plata? Tenés tres posibilidades:

 

  1. Ahorro-inversión. Primero juntás la plata y después pagás al contado. No basta con guardar la plata sin más: hay que colocar los ahorros en alguna inversión que brinde rendimientos superiores al aumento esperado de los precios.

     

    Puede ser la mejor opción cuando se trata de productos o servicios de consumo. Por ejemplo, en general es mejor ahorrar para las vacaciones y pasarla bien con todo pago, en lugar de disfrutarlas ahora y pasar después dos años pagando.

  2. Endeudamiento. Pedís un préstamo y comprás lo que querés ya mismo. A primera vista esto resulta mucho más tentador, pero tendrás que pasar los próximos años devolviendo el crédito recibido... más los intereses. En conjunto, pagarás por tu compra bastante más de lo que vale.

     

    Esta opción es aconsejable cuando se trata de comprar algo muy necesario o que puede servirnos para generar ingresos. Por ejemplo, pedir un crédito para mejorar el equipamiento de tu negocio y producir más y de mejor calidad.

  3. Parte con ahorros y parte con endeudamiento. En muchos casos, la tercera opción es la más interesante desde el punto de vista financiero: ahorrás durante un tiempo y luego utilizás la plata que juntaste para reducir el monto del préstamo que tenés que pedir.

     

    De este modo no tenés que esperar tanto tiempo para disfrutar lo que querés, al tiempo que podés ahorrarte mucha plata en intereses. Mirá la sección Comprar una vivienda.

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